Lunes 18 de noviembre de 2019
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Nuevo bono demográfico: opción para la vejez

Nuevo bono demográfico: opción para la vejez
2015-08-19 14:06:45 por Ángel Hernández
Foto: NTX

El aumento acelerado del envejecimiento de la población mexicana, que ejercerá a mediano plazo una fuerte presión en pensiones y atención médica, representa un reto para el desarrollo del país debido a los grandes recursos sociales y económicos que demandará para atender a esta población que en la actualidad es de poco más de 10.5 millones de adultos mayores, de un total de 120 millones de mexicanos.

Ante este panorama complejo que significará atender a una población cada vez mayor que envejece, la directora general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Patricia Chemor Ruiz, destaca la conveniencia de crear un segundo bono demográfico en ese segmento, como ocurre ya en Europa y otros países de Asia.

El objetivo es que las personas mayores puedan tener algún empleo que les permita mantenerse sanas y activas.

Y si bien México es un país joven, donde 50% de su población tiene 27 años o menos —lo que genera un bono demográfico en México al haber una mayor población en edad de trabajar que la dependiente (niños y adultos mayores)—, los especialistas advierten que se encuentra en un proceso de envejecimiento más rápido del que tuvieron los países desarrollados, lo que implicará una fuerte presión a las finanzas públicas para atender a esa población en crecimiento.

 Proceso acelerado

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2014 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Conapo, recién dada a conocer, confirma el proceso de envejecimiento por el que transita la población del país.

De acuerdo con los resultados, de 2010 a 2014 el porcentaje de la población de 30 a 59 años aumentó de 34.4 a 36.6%, en tanto que la de 60 y más años se incrementó de 9.1 a 10.9 por ciento.

El director general adjunto de Encuestas Sociodemográficas y Registros Administrativos del INEGI, Eduardo Ríos, expone así la situación: “En México 50% de la población tiene 27 o menos y 50% está arriba de los 27. Entonces México es un país joven, pero está en un proceso de envejecimiento muy acelerado”.

En tanto, el ex director general de Conapo, Félix Vélez Fernández Varela, señala que si bien el aumento parece poco “es de 30% en su participación relativa, lo que es importante desde un punto de vista estadístico”.

Refiere que otros expertos han hecho ver que los mexicanos estamos envejeciendo demasiado rápido, por lo que la preocupación por bajar a rajatabla la fecundidad a como dé lugar (que en la actualidad es de 2.2 hijos) podría no ser lo más conveniente.

El integrante de la Junta de Gobierno del INEGI precisa que no hace una apología del embarazo adolescente (que ha tenido un aumento en los años recientes), ya que se trata más bien de un tema de política pública.

Dice que somos un país con problemas serios para financiar la seguridad social y los pasivos contingentes, con poco crecimiento económico y que envejece rápido.

“Los países envejecen, entre otras cosas, por las caídas muy rápidas de la fecundidad. Simplemente lo planteo como una cuestión aritmética. No veo cómo se pueda aspirar a un desarrollo si envejecemos tan rápido, en un contexto de crecimiento económico relativamente bajo y con presiones sobre las finanzas públicas que tienen países de alto desarrollo, que sin embargo dan seguridad social y educación a todos. El drama en México es que no se los damos a todos y, sin embargo, ya no podemos pagarlo, y estamos envejeciendo muy rápido”, insiste.

Estrategia nacional

Por el acelerado proceso de envejecimiento de la población el Conapo prepara una nueva Ley General de Población en la que se aborda esa transformación poblacional, para lo cual desde 2013 se realizan foros de consulta y reuniones con demógrafos para trabajar un proyecto de ley que se prevé esté concluido en breve.

La titular del instituto, Patricia Chemor, refiere que en 1974, cuando nació el instituto, y en 1993, cuando se empezó a elaborar la Ley General de Población, había sobrepoblación pero en la actualidad son otros los problemas: envejecimiento, bono demográfico y/o migración interna.

Chemor confía que en breve ya se tenga el proyecto para ser revisado en sus términos jurídicos y en el momento en que el titular del Ejecutivo lo determine se envíe al Senado y a la Cámara de Diputados para su análisis.

Destaca que si bien México es un país de edad productiva de 15 a 54 años, hay una tendencia al envejecimiento acelerado, lo cual implica enfermedades que representarán un importante gasto en el sector salud.

Adelanta que con la ley se prevé trabajar para que los mexicanos lleguen a los 55 años activos y sanos. Y al igual que como se ha hecho con el embarazo en adolescentes, se realizará una estrategia nacional sobre el envejecimiento.

Regulación del crecimiento

En entrevista con Vértigo, Patricia Chemor recalca que en los 40 años de la institución se han dado logros importantes, como la política de población que logró disminuir la tasa de natalidad de 6.7 hijos por familia en 1970 a 2.2 hijos por pareja en la actualidad.

Explica que ha disminuido la fecundidad por medio del conocimiento y del uso de métodos anticonceptivos, tema en el cual la información a los  adolescentes es fundamental.

Además, añade, se reguló el ritmo del crecimiento demográfico, fueron definidas las metas en tasas de crecimiento natural para cada entidad federativa y se estableció una política migratoria que involucraba el estimular el arraigo de la población en los estados expulsores, reorientar los movimientos de la población en las entidades estratégicamente situadas, aprovechar los recurso naturales y humanos, y descentralizar la población de los estados congestionados; además, y muy importante, se crearon en 1980 los consejos estatales de población.

—¿Cuáles son los pendientes de la política demográfica?

—La  nueva Ley General de Población nos ayudará a reforzar la prevención del embarazo adolescente, la calidad y cobertura de los servicios de educación y salud, el acceso a los servicios de salud para las distintas etapas de la vida, tener una vivienda digna y trabajar en la conservación del medio ambiente.

La funcionaria dice que uno de los retos más importantes es el envejecimiento, por lo que el objetivo es llegar a ser adultos mayores sanos y activos, aspecto en el que “debemos tener todos los focos para trabajar muy fuerte, pues se han alcanzado los 74 años de vida en promedio para los mexicanos: 72 años para hombres y 77 para mujeres”.

Respecto de lo planteado por el ex director de Conapo, Félix Vélez, sobre un rápido envejecimiento y la disminución de la natalidad, Chemor Ruiz responde que esta situación demográfica puede generar una preocupación si se piensa que serán pocos los mexicanos que aguantarán la actividad productiva para las pensiones de los adultos mayores.

“Pero si pensamos bien en el reto de envejecer activos, sanos y probablemente productivos, entonces estaremos trasladando la parte del bono demográfico a un segundo bono demográfico en esa edad: lograremos que no sea tan pesado para la población joven el trabajo económico para tener las pensiones”, explica.

—¿Este segundo bono demográfico hacia dónde se trasladaría?

—Ojalá lo logremos para los adultos mayores.

—¿Hay experiencias a nivel internacional?

—En toda Europa trabajan todavía los adultos mayores. Incluso en China, en los países de mayor población ahora adulta mayor, tienen que estar trabajando los adultos mayores para sostenerse. Pero además trabajan en muchos casos de manera sana y activa. 

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Ángel Hernández
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