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Sin INE

“Las transas de Taddei terminaron por minar el funcionamiento del INE”.

Taddei | Abusos.

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Taddei | Abusos.



Azteca Noticias|Foto: Azteca Noticias

Uno de los principales daños a la democracia mexicana llevado a cabo por la Cuarta Transformación (4T) ha sido la anulación del Instituto Nacional Electoral (INE) como ente autónomo conformado por personal profesional capacitado para operar elecciones libres y equitativas. Todos y cada uno de los consejeros presidentes del IFE-INE desde José Woldenberg hasta Lorenzo Córdova, pasando por Luis Carlos Ugalde y Leonardo Valdés dieron muestra de su capacidad para manejar una institución compleja pero indispensable.

Todos ellos vivieron las presiones propias de un cargo cuyo funcionamiento implica la confrontación directa con gobiernos y partidos que pretenden obtener decisiones favorables por parte del organismo electoral. Sin embargo, fue únicamente Andrés Manuel López Obrador, quien como candidato en el 2006 y como presidente desde el 2018, vio en la autoridad electoral a un enemigo a destruir en su camino para reinstaurar el régimen autoritario y caudillista que hoy vivimos.

En 2006 consiguió la destitución de Luis Carlos Ugalde, y a partir del 2018 desató una campaña difamatoria contra Lorenzo Córdova que si bien no obtuvo su cabeza, sí debilitó al instituto desde el momento en que consiguió imponer a Guadalupe Taddei como autoridad electoral. Así, poco a poco el Consejo General del INE se convirtió en un dócil instrumento en manos de AMLO y posteriormente del actual gobierno.

Taddei y sus cómplices, estos últimos todavía hoy en funciones, le proporcionaron a Morena una ilegal mayoría calificada tras la elección de 2024, y posteriormente dieron el respaldo absoluto para la elección de jueces y magistrados en un bochornoso acto de complicidad política.

Para alguien como Taddei, el cobro de estos servicios implicaba la total impunidad en el manejo discrecional de los recursos del instituto, y la construcción de una red burocrática que al mismo tiempo que la protegía para poder realizar negocios ilícitos, le garantizaba el control funcional del INE.

Pero como todo modelo político sin contrapesos, la voracidad de un funcionario corrupto no tiene límites. Las transas de Taddei terminaron por minar el funcionamiento del INE como instancia de control político electoral en beneficio de Morena.

Recurso desesperado

La filtración de los videos y audios de Taddei son una muestra de que la estructura interna del instituto ya no resistía el abuso de poder de su presidenta.

Los intentos de culpar a Lorenzo Córdova por las tropelías de Taddei son un recurso desesperado por parte de aquellos que encumbraron a una empleada deshonesta para hacer el trabajo sucio del control electoral, sin considerar la ambición personal de alguien que al ver la fiesta de los millones pasar por su camino, quiso ser otra beneficiaria del saqueo cuatrotero.

El problema ahora es que la credibilidad del INE ha desaparecido por completo. Su Consejo General no garantiza imparcialidad electoral, ni tampoco limpieza en el manejo de los recursos en la medida en que prácticamente todos sus integrantes dejaron pasar el cochinero de Taddei sin denunciarlo, convirtiéndose así en cómplices de su corrupción.

El próximo año hay elecciones federales y no contamos ya con un juez confiable. Los servidores profesionales que siguen siendo la columna vertebral del INE, no tienen la certeza de que su trabajo de organización, capacitación y conteo de votos sea respetado como sucedía anteriormente. La democracia mexicana ha desaparecido.