Morena y los morenistas nominaron a Guadalupe Taddei para ser la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE). Desde antes de ocupar el cargo tenía familiares en distintas posiciones de la Cuarta Transformación (4T). Cuando no pudo imponer a sus candidatos en los cargos operativos de la institución, los legisladores morenistas le dieron “superpoderes” para designar a quien quisiera, aunque no tuvieran la capacidad para el cargo.
En sus decisiones como consejera Taddei sistemáticamente favoreció a Morena y a la 4T. Votó por otorgar una mayoría calificada a Morena y sus aliados en la elección legislativa de 2024, en violación al artículo 54 de la Constitución. En 2026 se opuso a sancionar las campañas anticipadas de los aspirantes de Morena, consideró válidas las “boletas planchadas” que son claramente fraudulentas y apoyó eliminar el requisito de revisar los padrones de los Servidores de la Nación para que sus integrantes no fueran nombrados funcionarios de casilla.
Por eso sorprende que la presidenta Claudia Sheinbaum se haya quejado el 28 de octubre: “Ahora hay una campaña de que Taddei era de Morena. No, ella entró al Instituto Electoral en 2014”. Y añadió: “¿Quién aprueba la entrada de Taddei como presidenta de la OPLE de Sonora? El Consejo General del INE. ¿Quién era el presidente del Consejo General del INE en aquel momento? Lorenzo Córdova”.
En realidad, el INE de 2014 siguió de manera escrupulosa el procedimiento establecido por la ley para escoger consejeros en Sonora. Los candidatos presentaron documentación, sustentaron exámenes de conocimientos, redactaron un ensayo presencial y tuvieron entrevistas presenciales. Finalmente, el Consejo General votó los nombramientos. La designación de Taddei subraya que sus conocimientos técnicos eran sólidos.
La familia
Su trayectoria, sin embargo, está marcada por la cercanía de su familia y de ella misma con Morena y la 4T. Si bien en 2023 el entonces presidente López Obrador declaró que no conocía a Taddei, el periódico Reforma publicó entonces una fotografía del 18 de abril de 2019 en la que López Obrador aparecía abrazado con Taddei, su sobrina Celeste Taddei, posteriormente diputada estatal por Morena; su primo hermano Jorge Taddei Bringas, quien fue superdelegado de la 4T en Sonora; y Pablo Taddei, hoy director de LitioMx. Un hijo de Guadalupe, Luis Rogelio Piñeda Taddei, pasó a su corta edad por una serie de cargos de dirección en el gobierno morenista de Sonora hasta ser nombrado en 2025 secretario particular del gobernador Alfonso Durazo.
No hay ningún indicio de que Guadalupe Taddei haya sido nombrada presidenta del INE por influencia de Córdova. Su ascenso al cargo fue producto de sus relaciones con los jerarcas de Morena, que la incluyeron en una quinteta cargada de morenistas para que la insaculación, la tómbola ya planeada por el partido en el poder, favoreciera necesariamente a una presidenta cercana a su movimiento. Posteriormente, Pável Jarero Velázquez en el Senado y Sergio Gutiérrez Luna en la Cámara de Diputados, los dos morenistas, impulsaron los cambios a la ley para darle a Taddei los superpoderes que le permitieron nombrar de manera unilateral a los directores y titulares de áreas operativas e hicieron posibles los contratos irregulares que extendió.
Sin embargo, la presidenta Sheinbaum, que en un principio aplaudió el nombramiento de Taddei, y que luego se vio obligada a presionarla para renunciar, busca ahora deslindar a su partido. Solo que es absurdo afirmar que la morenista Taddei fue impulsada por el “villano” liberal Lorenzo Córdova.
“Legisladores morenistas le dieron ‘superpoderes’ para designar a quien quisiera”.















































